domingo, 12 de abril de 2015

Pride (Orgullo)

Ayer vi Pride (Orgullo). Cuenta una historia verídica en tono simpático en el momento en que la Thatcher quiso doblar el pulso a los sindicatos mineros, muy fuertes en Gales. Los mineros convocaron un huelga que duró prácticamente un año y que perdieron. Pero no perdieron del todo. Fijaos lo que nació de aquella derrota minera.

Yo no conocía la historia, era 1984, pero fuera de la ficción de la peli lo esencial de los hechos ocurrió realmente.


Un puñado de activistas LGTB en ...el Día del Orgullo Gay de 1984 decidió apoyar a los mineros. Montaron un pequeño grupo llamado LGSM (Lesbianas y Gays Apoyan a los Mineros) y comenzaron a recaudar fondos para que las familias mineras pudiesen soportar la ausencia de ingresos.

No contaré más, porque la peli hay que verla.

Al año siguiente los sindicatos mineros encabezaron la marcha del Orgullo Gay en Londres. Bajo su apoyo y presión el Partido Laborista incluyó en su programa político irrenunciable la defensa eterna de los derechos de Gays y Lesbianas.

Hay una moraleja política, la conquista de un derecho no es ajena a la defensa y conquista de todos los derechos.

No hay nada más útil que la unidad.

La historia de la conquista de derechos es la historia de las derrotas. Derrotas que un día se convierten en grandes triunfos.