viernes, 22 de abril de 2016

Quien paga no manda - Quien manda no paga

Quien paga no manda

Tan conocido es el refrán “Quien paga manda” como el eslogan “Hacienda somos todos.” Si observamos la estructura de los impuestos en España y su evolución a lo largo de los años de crisis tendremos una nítida imagen que nos dice justo lo contrario,quien paga no manda y quien manda no paga. Va a ser verdad que, como defendió la fiscalía del estado en el juicio de caso Noos pero por razones distintas, hacienda no somos todos ni todas.
Veamos como ha evolucionado la estructura fiscal en España entre 2006 y 2014, son datos de la Agencia Tributaria.
Ingresos Fiscales_Datos Agencia Tributaria
De un vistazo comprobamos en la imagen cómo son las rentas del trabajo (IRPF) y el consumo (IVA) los elementos que producen mayores ingresos fiscales, son impuestos que directa e indirectamente afectan a la mayoría social.  Los ingresos derivados del impuesto de sociedades que se aplica a las rentas del capital cayeron bruscamente en 2008, como cayeron (muchísimo menos) el IRPF y el IVA, reflejando el arranque de la crisis. Desde entonces la recaudación por el Impuesto de Sociedades se han mantenido por debajo de los 20.000 millones.
La causa principal de la caída de la tributación de las grandes empresas y corporaciones a la hacienda pública no puede atribuirse a la caída de sus beneficios por la caída de la demanda debida por la contracción del consumo, ni por la caída del empleo y consiguientemente su tributación vía IRPF. De hecho no son pocas las noticias que año tras año, incluso en los peores momentos de la crisis, anunciaban grandes beneficios para las empresas del IBEX 35. El desplome de ingresos al Estado del capitalismo español se explica por una legislación que convierte a España en un semiparaíso fiscal para las grandes empresas. El entramado de formas legales de eludir la tributación por parte de las grandes empresas provoca hechos tan indignantes para la población como el de la devolución de hacienda al Banco de Santander de 1.236 millones de euros por el impuesto de sociedades de los años 2013 y 2014 (un 60% de nuevo recorte de gasto que pretende imponer Bruselas a España en los presupuestos de 2015). Veamos la siguiente tabla.
Tabla_evolución_ingresos_fiscales_2006_2014
Del total de ingresos fiscales en 2006 el IRPF suponía un 34,84%, el IVA un 28,47% (en total un 63,31%) y el Impuesto de Sociedades un 22,46%. El capital ingresaba en 2006 tan sólo una quinta parte del total de la recaudación pública, mientras el trabajo y el consumo aportaban tres quintas partes. En 2014 los ingresos del capital cayeron en relación a los de 2006 un 123,82%, pasando del 22,46% al 10,52%. El capital que hace negocios en España tributó en 2014 menos de la mitad que tributaba en 2006, una décima parte del total de la recaudación. Mientras las personas (físicas como usted o como yo) ingresaron a hacienda un 73,25% del total (10 puntos más que en 2006), casi tres cuartas partes del total de los ingresos `por impuestos de la hacienda pública.
La foto dinámica de la evolución de la estructura fiscal española indica una pérdida de ingresos públicos del 4,8% y una transferencia de pagos del 10% de las rentas del capital a las rentas del trabajo. Las clases medias y populares pagaron en 2014 a la hacienda pública el mismo 10% que las rentas del capital dejaron de pagar desde 2006.
Si añadimos a los privilegios fiscales de los ricos españoles la gran bolsa de fraude procedente substancialmente de los mismos espacios financieros (59.500 millones de euros anuales en 2015 según el Sindicato de Técnicos de hacienda), de la economía escondida(no la sumergida de la pobreza) y de los capitales extraídos y ocultados en los paraísos fiscales extranjeros (144.000 millones de euros según el mismo sindicato), comprendemos porqué el problema de la hacienda española no es de gasto sino de ingreso y actuando sobre qué se puede solucionar. Comprobamos también que la imposición de políticas de austeridad sobre el gasto social, educativo y sanitario, y la exigencia y legalización de sacrificios laborales y fiscales a las clases populares, las pymes y los autónomos, no son más que excusas para liquidar las condiciones materiales de la equidad y convertir los derechos sociales en mercancía para que hagan negocio los mismos poderes que no contribuyen, defraudan y esconden.
Evasion fiscal_España
De esta última gráfica extraemos también la conclusión que la economía sumergida de la pobreza, la de quienes no tienen más remedio que buscarse la vida en los bordes, la de ausencia de derechos y el trabajo en negro, es ínfima en relación al fraude de las grandes empresas y patrimonios.
Aun así la sarta de patriotas, a los que estos días ponemos cara en los Papeles de Panamá y a los que aún no se la hemos puesto, el mucho dinero que ganan extrayéndolo de fuera de la ley, de los bordes de la ley y de la ley misma, lo ponen a recaudo en los paraísos fiscales. No quieren contribuir al bien común en nada.
Si añadimos los espacios internos que son paraíso fiscal, las SICAV o las prebendas de la iglesia católica, tanto en exenciones como en subvenciones, ya certificamos que la estructura fiscal es el reflejo inverso de la estructura del poder político.
Si algo bueno está teniendo este pornográfico destape del capitalismo mundial es que logra que un sector de la población con negocio propio, más o menos exitoso, que creía pertenecer al mundo simbólico/ideológico de los ricos ya ve nítidamente como sólo son los necesarios cómplices a la hora de obstaculizar los avances democráticos. Tal vez esto es lo que signifique romper el eje de identificación política derecha/izquierda, al menos en el terreno fiscal, para ofrecer un nuevo proyecto que beneficie a las mayorías, una nueva estructura impositiva y medios para combatir el fraude y la ocultación.
Son días de declarar la renta. Lo hacemos en un contexto asediado por noticias relativas al capital que se esconde en los paraísos fiscales. Vemos en las teles imágenes de patriotas cazados en sus vínculos con empresas radicadas en territorios en los que legalmente o ilegalmente, se pueden ocultar las ganancias y las tenencias. Les ponemos cara como nunca se la habíamos puesto. Resulta que, la mayoría de ellos son los de los golpes de pecho, los del honor, los exigentes en el compromiso con las patrias, por eso no olvidemos que hay que darle la vuelta a esta verdad probada:
Quien paga no manda, quien manda no paga.
@marioortega